Hace un año, un AI Overview aparecía en el 15% de las búsquedas en Google. Hoy aparece en el 43%. Un salto de 28 puntos en doce meses, según el informe 2026 Generative AI Landscape de Similarweb recogido por TechCrunch. No es una prueba piloto que Google está testeando: es ya el comportamiento por defecto para casi la mitad de lo que se busca.
El dato viene acompañado de otro que suele pasar más desapercibido: AI Mode, la versión conversacional completa del buscador, pasó de 126 millones de visitas en junio de 2025 a 279 millones en mayo de 2026. Sigue siendo pequeño frente al buscador clásico, pero la dirección es clara.
De la capa opcional al camino por defecto
Lo que ha cambiado en este año no es que Google haya lanzado una función nueva. Es que ha ido ampliando silenciosamente qué tipo de consulta considera "apta" para una respuesta generada. Una búsqueda que hace doce meses te llevaba a una lista de enlaces, hoy te lleva primero a un resumen redactado por IA, con la opción de seguir profundizando dentro del propio AI Mode sin salir nunca de Google.
Es la misma lógica que ya vimos al hablar de qué es GEO: el objetivo ya no es aparecer en una lista de diez enlaces, es ser la fuente que un sistema generativo decide usar — o, cada vez más a menudo, que decide resumir sin citar a nadie en absoluto.
El problema no es el resumen, es el clic
Si Google responde arriba, el usuario que buscaba una definición rápida ya tiene lo que necesitaba. No baja. Esto es lo que en el glosario llamamos una búsqueda zero-click, y el fenómeno no es nuevo — lo nuevo es la escala a la que ocurre ahora.
Se nota especialmente en las consultas informativas: "qué es X", "cómo se hace Y". Son justo las preguntas que un AI Overview responde mejor, y las mismas que durante años sostuvieron el tráfico de blogs corporativos como este. Las consultas donde el usuario tiene que comparar precios, decidir entre opciones o ver el detalle real de un producto siguen generando clic, porque ahí un resumen genérico no basta.
El caso de ChatGPT ilustra el mismo problema desde otro ángulo. En mayo de 2026, solo el 6,8% de sus consultas de escritorio en EE.UU. incluían una cita a una fuente externa. La inmensa mayoría de lo que responde no enlaza a nadie. Hay una mejora real tras la actualización del 7 de mayo — el porcentaje de visitas que sí aterrizan en una web pasó del 25% en marzo a casi el 60% a finales de mayo —, pero sigue siendo la excepción, no la norma.
La letra pequeña que casi nadie cuenta
Antes de tratar el 43% como una verdad absoluta, merece la pena aplicar el mismo escepticismo que ya usamos al hablar del estudio de Ahrefs sobre llms.txt: mirar qué hay detrás del titular.
Similarweb no ha publicado la metodología completa de su informe — no se especifica claramente el alcance geográfico ni el mix de dispositivos detrás de la cifra del 43%. Semrush, con su propia medición, sitúa el dato en el 48%, una diferencia nada desdeñable que sugiere que ambas cifras son estimaciones de paneles de datos, no un recuento exacto de Google.
Google, por su parte, no ha confirmado ni desmentido directamente ninguna de las dos cifras. Su respuesta pública es que AI Overviews y AI Mode aumentan la actividad total de búsqueda y siguen enviando "miles de millones de clics" a sitios web cada semana — y Alphabet reportó un crecimiento interanual del 17% en ingresos de Search, lo que indica que, de momento, la adopción de IA no está dañando su negocio publicitario. Dos relatos que conviven: el de Google (más búsquedas, más clics en términos absolutos) y el de los editores (menos clics por cada búsqueda informativa concreta). Ambos pueden ser ciertos a la vez.
Qué sigue generando clics
Lo que un modelo no puede generar por sí solo es lo que sigue teniendo valor:
- Datos propios. Una cifra, un benchmark o un estudio que solo tú tienes no se puede resumir sin citarte — o sin que el resumen quede incompleto.
- Casos reales con números concretos. No "cómo mejorar el ROI" en abstracto, sino qué pasó cuando tú lo hiciste, con cifras tuyas.
- Comparativas que exigen probar el producto. Un AI Overview puede listar características, pero no puede replicar una prueba práctica.
- Precios y disponibilidad actualizados. Información que cambia con frecuencia y que un modelo no puede garantizar que esté al día.
Es la misma conclusión a la que llegábamos al hablar de contenido pensado para IA: no se trata de dejar de escribir contenido informativo, sino de dejar de esperar que ese contenido genérico siga siendo tu principal motor de tráfico. Ese trabajo ya lo está haciendo Google por ti, gratis, encima de tu propio artículo.
Qué hacer con esto ahora
Tres cosas concretas, sin dramatismo:
- Deja de mirar solo posiciones en Google. Empieza a preguntarle directamente a ChatGPT, Gemini y Perplexity por tu categoría, y comprueba si te mencionan. Es una métrica nueva y casi nadie la está midiendo todavía de forma sistemática — la misma idea que desarrollamos en profundidad en la guía de GEO.
- Audita qué artículos de tu blog dependen solo de tráfico informativo genérico. Si responden una pregunta que un AI Overview ya resuelve en dos líneas, ese tráfico va a seguir cayendo, hagas lo que hagas con el SEO técnico.
- Invierte ese esfuerzo en contenido que un resumen no puede sustituir: tus propios datos, tus propias pruebas, tus propios precios. Es más lento de producir y por eso mismo sigue teniendo valor.
El buscador de solo enlaces azules no ha desaparecido, pero cada vez es una versión más pequeña de Google. Diseñar contenido asumiendo que seguirá siendo el camino principal hacia tu web es, a estas alturas, planificar para un escenario que ya no es el más probable.